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  • Foto del escritorLorena Silva

Hablar es crecer, superando obstáculos.




Hablar es más que palabras: es un acto de crecimiento y conexión que merece ser nutrido y fortalecido en cada paso del camino.


"En el fascinante viaje del desarrollo infantil, el habla es una herramienta crucial que permite a los niños explorar y comprender el mundo que los rodea. Sin embargo, para algunos pequeños, este camino hacia la comunicación puede presentar obstáculos significativos.


El retraso del lenguaje, una condición que afecta a una parte considerable de la población infantil, puede generar preocupación y desafíos para padres y cuidadores. Es fundamental comprender que el habla no solo es un medio de comunicación, sino también un vehículo para el crecimiento emocional, social y cognitivo.


Con el uso excesivo de pantallas, la disminución del contacto entre el niño en el proceso de desarrollo del habla y un adulto que interactúe con él de manera amplia y eficaz, el desarrollo del lenguaje se ha visto afectado, en algunos casos de manera leve y en otros se llega a apreciar signos que delatan una franca necesidad de atención o ayuda terapéutica.


Padres y maestros de niños de entre 0 a 6 años escencialmente, están llamados a implementar acciones que favorezcan oportunamente el desarrollo del lenguaje y/o proporcionar actividades que apoyen los casos en los que se aprecie retraso en la adquisición del habla, en los que el vocabulario sea reducido o que la articulación no sea precisa, dejando los casos de atención más específica a la participación conjunta con profesionales especializados en el desarrollo del lenguaje.


En este sentido, comentaré sobre algunos aspectos del retraso del lenguaje, sus posibles causas y, sobre todo, hablar un poco sobre las estrategias y recursos disponibles para superar estos obstáculos y fomentar un desarrollo lingüístico saludable en nuestros niños.


El retraso en el desarrollo del habla en niños puede tener diversas causas, que pueden ser tanto biológicas como ambientales. Con fines informativos a continuación se enumeran algunas de las principales causas:

  • Factores genéticos: Algunos niños pueden tener una predisposición genética que afecta su desarrollo del habla y del lenguaje.

 

  • Problemas auditivos: La pérdida auditiva, ya sea parcial o total, puede dificultar el desarrollo del habla, ya que el niño no puede escuchar los sonidos del habla de manera adecuada.

 

  • Trastornos del desarrollo: Condiciones como el trastorno del espectro autista (TEA), el síndrome de Down y otros trastornos del desarrollo pueden estar asociados con retrasos en el habla y el lenguaje.

 

  • Falta de estimulación: Un entorno pobre en estímulos verbales puede retrasar el desarrollo del habla en los niños. La falta de interacción verbal y la exposición limitada al lenguaje pueden afectar negativamente su adquisición del habla.

 

  • Problemas de salud: Enfermedades o condiciones médicas que afectan el desarrollo cognitivo, como la prematuridad, lesiones cerebrales, trastornos metabólicos u otras afecciones, pueden contribuir al retraso en el habla.

 

  • Factores ambientales y socioeconómicos: El entorno socioeconómico de un niño, incluido el acceso a servicios de salud y educación, así como el nivel de educación de los padres, puede influir en su desarrollo del habla y del lenguaje.

 

Es importante tener en cuenta que estos factores pueden interactuar entre sí, y que cada niño es único, por lo que la causa del retraso en el desarrollo del habla puede variar de un caso a otro. Siempre es recomendable consultar a un profesional de la salud si se sospecha que un niño tiene un retraso en el habla para obtener una evaluación precisa y un plan de intervención adecuado.


Otro aspecto a considerar es el bilingüismo para el caso de niños con padres bilingües.


El bilingüismo no es inherentemente un factor de retraso en el desarrollo del habla.

De hecho, numerosos estudios han demostrado que los niños criados en entornos bilingües pueden desarrollar habilidades lingüísticas sólidas en ambos idiomas de manera simultánea.

 

Sin embargo, es importante reconocer que el desarrollo del habla en niños bilingües puede seguir un patrón ligeramente diferente al de los niños monolingües. Algunos padres y cuidadores pueden notar que los niños bilingües tardan un poco más en empezar a hablar o pueden mezclar elementos de ambos idiomas al principio. Esto es completamente normal y suele ser parte del proceso natural de adquisición del lenguaje.


Además, el bilingüismo puede tener beneficios significativos para el desarrollo cognitivo y lingüístico de los niños. Estudios han demostrado que los niños bilingües pueden tener habilidades mejoradas en áreas como la resolución de problemas, la flexibilidad cognitiva y la capacidad para entender y comunicarse en diferentes contextos culturales.

 

Es importante proporcionar un entorno rico en estímulos verbales en ambos idiomas y fomentar activamente el uso equilibrado de ambos idiomas en la vida diaria del niño. Además, si hay preocupaciones sobre el desarrollo del habla en un niño bilingüe, es recomendable consultar a un profesional de la salud o del habla para una evaluación adecuada y orientación sobre cómo apoyar su desarrollo lingüístico de manera efectiva. En resumen, el bilingüismo no causa retraso en el desarrollo del habla, pero puede influir en el proceso de adquisición del lenguaje de manera única.


Independientemente de la situación de cada caso, la atención o estimulación de apoyo puede enriquecerse con la participación de la estimulación temprana, que se dirigirá a ser aplicada en la casa; un terapeuta igualmente puede considerar aplicar algunas de las sugerencias desde la propuesta de la estimulación musical temprana en sus sesiones de estimulación o bien recomendarlas como actividades para la familia.

 

Con base en lo anterior será necesario:

intensificar las vías de percepción del habla, sobre todo si por alguna razón no se ha despertado la actividad o acción hacia el habla.

incluir en las rutinas diarias algunas rimas con movimiento para empezar a trabajar sobre el habla y/o estrategias más terapéuticas.

-  reflexionar sobre qué plan de acción implementar en la situación específica de cada pequeño y familia.

 

Respecto a intensificar las vías de percepción del habla: el lenguaje es una puerta a muchas habilidades sociales,  emocionales, cognitivas y a su vez requiere de otras capacidades previas: un desarrollo motriz, sensorial y un entorno hablante, esto es, que la audición haya sido nutrida.

Podría ser que haya habido:

  • un déficit en el aspecto motriz, que no hayan podido moverse suficiente.

  • que no haya habido una percepción adecuada del lenguaje, escasa percepción, porque haya habido poco estímulo, poca exposición al lenguaje.

  • que haya algún déficit , alguna disfunción en la percepción de modo que aunque hubiera habido exposición al lenguaje, no haya sido suficiente para el caso del niño que no ha podido integrar lo que se le ha ofrecido.

 

Se recomienda de cualquier forma:

-       recapitular y volver a estimular a nivel motriz

-       revisar la percepción del habla, esto es, cómo está siendo percibida.

- dar importancia a amplificar la resonancia de nuestra propia voz

- dar importancia a activar a vía táctil, así cómo brindar información sonora y del habla mediante la percepción táctil

- amplificar la información del habla a través del movimiento.


Es enriquecedor apoyar lo anterior a través de la estimulación musical temprana, podemos ofrecer a los niños, los padres y/o cuidadores o también los terapeutas del lenguaje, canciones, rimas con. movimiento y actividades dirigidas a la estimulación auditiva con juegos vocales, imitación de sonidos diversos, etc.


En referencia a la resonancia de nuestra propia voz, de modo que a través de nosotros mismos les llegue mayor información sonora, es imprescindible el haber recibido un estímulo uno a uno, de manera muy intensa.  Que hayan podido percibir la resonancia, y hayan logrado percibir en sus propias células  la resonancia, la vibración de nuestra voz. 


Las ondas vibracionales de nuestra voz podrán permitir que la laringe del niño sea movida, a la vez que se le esté hablando, su laringe estará siendo estimulada y cuanto más cerca se encuentre el adulto del niño, será mucho más favorable para el niño. 

 

El estar cerca permite la percepción de la frecuencia de onda, así también la vista estará implicada.  El contacto visual, nuestros gestos, labios, contactando con ellos con mayor forma, esto establece así una estrecha relación:

Vista- audición-vibración

 

Es necesario buscar tener diversidad de entradas a través de las cuales les llega  la información del habla a los niños.

 

Resonancia -tacto- movimiento

 

Los tres tienen que estar presentes dado que hay niños visuales, o más auditivos, más quinestésicos, más táctiles de ahí la importancia en la diversificación.


Nuestra participación en el desarrollo del habla de los niños debe atender a:

  • la emisión de un lenguaje bien articulado

  • incluir calidad, exactitud y precisión en nuestra habla para que la información les llegue de manera precisa y exacta.


Es necesario revisar que al menos en algún momento del día, nuestra habla se realice con mucha presencia, bien articulada, bien formada, bien presente y diferenciada, dando un

espacio a cada sonido.

 

·      buena articulación

·      buena ralentización (velocidad)

·      natural

·      dar opciones para que el oído pueda recibir la información

 

Atender esta relación:

lento-intenso-cerca:

 

Cercanía-intensidad-velocidad adecuada/ conexión visual y afectiva, coherencia en la expresividad.

 


Consulta más publicaciones en mi blog o si deseas más información para saber cómo poder estimular el habla en tus hijos, escríbeme, estaré encantada de apoyarte y ofrecerte recursos para ello.


Próximamente publicaré mi eBook en el que podrás encontrar recursos para estimular el habla en tus hijos.

 

  

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