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  • Foto del escritorLorena Silva

Estimulando el desarrollo del habla




El habla es el resultado de la escucha y ésta es favorecida o estimulada mediante estímulos sonoros, ya sea hablados, cantados, etc.


La estimulación musical temprana nos permite apoyar el desarrollo del habla mediante la atención a la escucha, a los estímulos sonoros que estamos haciendo llegar al bebé durante los primeros meses de vida; posteriormente ésta se realizará a través de todo estímulo sonoro que le proporcionemos al niño en sus etapas subsecuentes.


Entonces para un buen desarrollo del habla existen dos pilares fundamentales:

  • el habla del entorno

  • el desarrollo motriz


En un artículo anterior comentaba en relación a uno de estos dos los dos pilares: el del habla del entorno.

El entorno es determinante, los niños aprenden a hablar a través de la imitación de lo que escuchan, deben darse ciertos aspectos: la conexión afectiva, conexión visual, cercanía física y coherencia para así favorecer eficazmente el desarrollo del habla.


Ahora nos ocuparemos del segundo pilar, el desarrollo motriz, dado que el habla es en sí misma motricidad.


El desarrollo del habla depende entonces de la madurez en los patrones de movimiento, la motricidad gruesa como la motricidad fina están implicadas en su favorecimiento.


La motricidad gruesa se refiere a los patrones de movimiento del todo el cuerpo. Se inicia con la integración de los reflejos primitivos, a modo de que el niño vaya controlando los movimientos provocados por éstos e ir conquistándolos e ir gradualmente siendo él quien decida voluntariamente sus movimientos y sus gestos.


El lenguaje es producto de la motricidad de modo que la producción del habla estará ligada al buen desarrollo de la misma, uno de los primeros grandes logros motores será el control de los reflejos.


Otro aspecto de importancia es el equilibrio, el cual pasará de la dependencia en la que el adulto será quien guíe en a realización de los movimientos, pasando de la completa inestabilidad hasta lograr que las manos se muevan libremente y el equilibrio sea completamente estable. Puede observarse en este trayecto, que el movimiento de las manos y los brazos están unidos al acto mismo de la comunicación, se habla y se realizan movimientos con ellos y posteriormente quedarán completamente libres e independientes para ser utilizadas en la comunicación.


El equilibrio está ligado necesariamente al sistema vestibular, que se encuentra situado dentro del oído interno y es el responsable de mantener el equilibrio y la postura, de coordinar los movimientos del cuerpo y la cabeza, así como el de fijar la mirada.

El sistema vestibular va a interferir en la capacidad de escucha.


Y ¿por qué es esto?

El nervio vestibular implicado en este sistema es el que transmite los impulsos de equilibrio desde el aparato vestibular, el cual sale del oído interno a través del conducto auditivo interno y pasa a la fosa craneal posterior, posteriormente hace sinapsis con los nucleos vestibulares en el tronco encefálico.


Esto no indica que la escucha, su buena, adecuada y oportuna estimulación van a actuar determinantemente en el movimiento, se menciona que hay estudios demostrando sobre la relación entre la madurez del sentido del equilibrio y la capacidad de ir escuchando.


Para poder escuchar debe existir madurez vestibular


Esto sucede porque las ondas sonoras viajan a través de los oídos y vibran por los huesos del cráneo, por lo que estimulan tanto al sistema de escucha como al del equilibrio.


Entra en juego también con ello la lateralización. El lenguaje requiere de un cerebro lo más lateralizado posible, este proceso es largo y es alcanzado aproximadamente hasta los 6 años de edad. Los movimientos cruzados que se presentan en el gateo fortalecerán así también el desarrollo del lenguaje, serán claves en el despliegue del habla.


De esta forma la motricidad gruesa es importante para el desarrollo del habla al implicar la integración de reflejos, la estabilidad en el equilibrio, la integración de los hemisferios para que aproximadamente las primeras palabras aparezcan alrededor del final del primer año.


La motricidad fina, que tiene que ver con el movimiento de los dedos y su relación con el habla ya que su movimiento va a activar la agilidad en la boca, entonces los patrones del movimiento de la boca depende de los movimientos de los dedos.


Para hablar, la motricidad fina de la boca es necesaria y está ínitmamente relacionada con la motricidad fina de los dedos y éstos a su vez están dependientes de la motricidad gruesa.


Podemos apreciar con lo anteriormente descrito el que las posibilidades de movimiento que tengan los niños serán decisivas tanto en la producción directa del habla, la articulación como evidentemente en la parte gestual pues ocupamos todo el cuerpo para expresarnos.


Cuando un niño presenta retraso en el habla será muy importante cuidar nuestro lenguaje, así como los estímulos motrices que se le ofrecen.


Habla - motricidad


Aspectos estrechamente relacionados entre sí y con la estimulación auditiva


Si deseas más publicaciones o información para saber cómo poder estimular el habla en tus hijos, escríbeme, estaré encantada de apoyarte y ofrecerte recursos para ello.


Próximamente publicaré mi eBook en el que podrás encontrar recursos para estimular el habla en tus hijos.





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