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  • Lorena Silva

Metodología Orff


Creada por Carl Orff (1895–1982)


En 1930 surge su método de enseñanza musical para niños.


ANTECEDENTES:


Carl Orff fue compositor, educador y musicólogo.


En 1920, reanuda sus estudios musicales y en 1925 estuvo a cargo del departamento “Tanzariesche Musikerziehing” en el Günter Schule de Munich, siguiendo los lineamientos de Jacques Dalcroze.


Tuvo que ver con la preparación de aficionados, se apoyó en la práctica de percusiones para formar orquestas, marcando el principio de su vida dentro de la educación musical para niños.


Este interés condujo al pleno desarrollo del “Das Schulwerk", que llevó a Orff a ser una figura predominante en la materia, y que le acompañaría el resto de su vida.


En 1930, aparece su método de enseñanza musical para niños, denominado “Orff-Schulwerk”, adoptado en casi todo el mundo el cual está basado en los principios de Jacques-Dalcroze sobre el ritmo.



CONSIDERACIONES:


La metodología parte de la premisa de que la sensación antecede a la comprensión intelectual.


“Así el niño tiene la sensación de tacto, sabor, de poder recoger, arrojar, gatear, andar, etc., mucho antes de que estas actividades se conviertan en ideas y sean expresadas. Una vez expresadas, pasa aún tiempo considerable antes de que él aprenda a leer y a escribir respecto a ellas. Durante este período, experimenta estas placenteras actividades en una multitud de formas. Quedan permanentemente asociadas con las personas, las cosas, con el crecimiento y la comprensión. Paulatinamente, estas cosas adquieren un significado íntimo para él. Cuando se cristalizan las experiencias interiores, el niño empieza a hablar de ellas, y una vez que puede expresarlas adecuadamente, está listo y ansioso para empezar a leer y escribir acerca de ellas”

El proceso de enseñanza debe partir de la sensación y experimentación personales para acceder posteriormente al conocimiento teórico.


Su enfoque parte de ritmo, elemento natural y esencial para el niño, implicado

particularmente en el habla y el movimiento.


A través del ritmo, de la palabra y el movimiento, puede alentársele más

efectivamente a la exploración de la música.


  • El alumno puede percibir cómo suena una rima o frase, etc., en su cuerpo. Se enlaza el aspecto auditivo y rítmico.

  • Primero se apoya el percibir el ascenso y descenso de los sonidos (y a representarlos por medio de líneas, el dibujo de la línea melódica), encontrándolos, descubriéndolos él mismo en sus canciones. Una vez vivenciado esto, se procede a la enseñanza de la escritura musical.

  • El reconocimiento de la altura sonora de las notas se apoya colocando un pequeño metalófono de placas removibles, al cual se le dejarán las placas correspondientes a las notas a aprender. A la altura de dichas notas, se trazará horizontalmente una línea para cada sonido.

  • El alumno visualiza la altura sonora de cada nota y cuando haya aprendido una canción, en base a estos sonidos, la toca después en el instrumento colgado en el pizarrón.

  • Se realizan dictados musicales y paulatinamente se van agregando los sonidos restantes.

  • Como punto de partida se utiliza la escala pentáfona sol – mi – la – re – do.


  • Orff creó su propio instrumental para satisfacer la demanda de las actividades que él propuso: El instrumental consta de carrillones, xilófonos y metalófonos; también utilizó flautas dulces y violines, porta cello como material melódico. También se incluye el pandero, tambor de mano, triángulo, platillos pequeños, timbales, etc.




OBJETIVOS:


1. Usar el habla y los movimientos naturales del niño como una vía de acceso a las experiencias musicales.


2. Dar al niño una sensación inmediata de gozo y comprensión a través de la participación real en todas las actividades propias del sistema.

3. Hacer ver al niño que el lenguaje, el movimiento y la canción son una misma cosa.


4. Dar un sesgo completamente físico y no intelectual al ritmo y a la melodía, que proporcionan así vivencias indispensables para la comprensión posterior de la música y de la notación musical.

5. Hacer sentir y comprender al niño los componentes de los elementos básicos de la música:


  • En el aspecto rítmico se empieza por el esquema rítmico de una palabra, después de dos y gradualmente se llega a la complejidad de la frase y del período.

  • En el aspecto melódico se comienza por el intervalo natural de la niñez (tercera menor descendente sol – mi) y agregan las notas de la escala pentáfona en el siguiente orden (sol – mi – la – re – do), de los modos, y por último, las escalas mayores y menores.

6. Despertar la imaginación musical, tanto rítmica como melódica y con esto, la

capacidad de improvisación.


7. Fomentar la creatividad individual sin descuidar el desarrollo del gusto por las actividades de conjunto y a capacitación para ello.




CONSIDERACIONES:


Orff no propuso una secuencia específica para la implementación de su método. No buscó elaborar un sistema rígido; dio ideas al educador para colaborar con la natural evolución de los educandos.


Ofreció una serie de principios y ejemplos, que en manos de un hábil maestro, ofrece muchas y variadas posibilidades.


Su obra se presenta en cinco tomos, los cuales no siguen una secuencia:


I. Pentafonía

II. Heptafonía y armonías correspondientes a los grados I, II y VI

III. Dominantes en modo mayor

IV. Modo menor (modos antiguos)

V. Dominantes en modo menor



Wheeler y Raebeck, en su libro “Orff and Kódaly adapted for the elementary school”

(1972), señalan los medios para proporcionar una enseñanza musical de acorde al

método Orff, mismos que pueden ser considerados como principios, al ser manejados

como premisas de trabajo:


1. El uso de patrones de lenguaje, proverbios y rimas infantiles, como base del

desarrollo rítmico, así como del desarrollo de la capacidad del niño para usar su

voz en una amplia gama de sonidos y matices (se le ayuda de esta forma a

encontrar el registro de la misma).


2. El uso del ostinato rítmico y melódico, desde los muy sencillos hasta los

extremadamente complejos, como acompañamiento al movimiento, al canto y al juego.


3. El uso de la cantinela natural del niño como base del desarrollo melódico y comprensión de la melodía.


4. El uso del instrumental Orff, junto con los instrumentos rítmicos y flautas, para

proporcionar al niño los medios inmediatos para hacer música y a la vez para desarrollar un sentido más profundo del ritmo y la melodía.


5. El uso de la escala pentáfona (particularmente en las experiencias iniciales) para el material melódico y de acompañamiento, con el mínimo de complicaciones para el niño.


Para Orff, el objetivo primordial era que el niño se expresara espontáneamente por medio de la música y no el logro de habilidades técnicas.


- Lorena Silva

 


Bibliografía


CORTINAS del Riego, Ma. Luisa (1979) Corrientes de la educación musical

infantil contemporánea y su situación en México. Tesis de Lic. en Piano.

México. UNAM.


WHEELER, Lawrence y Raebeck, Lois (1972) Orff and Kódaly adapted for the elementary school. E.U.A. Brown Company Publishers.


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